Por: Selene Mandujano Desde la evolución de los refrigerantes hasta los desafíos de competitividad, eficiencia energética y profesionalización, Giovanni Barletta analiza los cambios que están redefiniendo la industria HVAC&R en América Latina. El directivo de BITZER y presidente de ACAIRE comparte una visión construida entre la ingeniería, los negocios, la academia y el liderazgo gremial.Hay […]
The post Giovanni Barletta: cuatro décadas de experiencia y una industria en transformación first appeared on Mundo HVAC&R.,
Por: Selene Mandujano
Desde la evolución de los refrigerantes hasta los desafíos de competitividad, eficiencia energética y profesionalización, Giovanni Barletta analiza los cambios que están redefiniendo la industria HVAC&R en América Latina. El directivo de BITZER y presidente de ACAIRE comparte una visión construida entre la ingeniería, los negocios, la academia y el liderazgo gremial.
Hay carreras que se construyen a partir de una decisión cuidadosamente planeada y otras que comienzan con una oportunidad inesperada. La de Giovanni Barletta pertenece a las segundas. Cuando todavía no concluía sus estudios universitarios, ingresó a una empresa de refrigeración donde, debido a la salida de varios ingenieros, tuvo que asumir responsabilidades que normalmente habrían correspondido a profesionales con mayor experiencia.
Entre presupuestos, cálculos, proyectos de aire acondicionado y supervisión de obras, descubrió una profesión que terminaría por definir su vida.
“Me encontré en una atmósfera de cosas técnicas, de ingeniería, aplicando todo lo que había aprendido. Ahí fue donde nació mi pasión por la refrigeración”, recuerda.
Pocos años después comenzó a impartir clases en la misma universidad donde había estudiado. La docencia lo obligó a profundizar en los fundamentos técnicos, preparar contenidos y desarrollar una disciplina de aprendizaje que lo acompañaría durante toda su carrera.
Hoy, con más de 40 años de experiencia, Barletta se desempeña como AC Sales Manager para Colombia, Ecuador y Venezuela en BITZER, además de presidir la Asociación Colombiana del Acondicionamiento del Aire y de la Refrigeración (ACAIRE). Desde ambas responsabilidades, combina su conocimiento técnico con una visión empresarial y gremial del sector.
Una trayectoria construida desde distintas perspectivas
Su experiencia profesional no se ha limitado a la industria manufacturera. Antes de incorporarse a compañías multinacionales como Emerson, actualmente Copeland, y BITZER, trabajó en empresas familiares, el sector de supermercados y el Banco de la República de Colombia.
Ese recorrido le permitió conocer realidades empresariales muy distintas: desde las limitaciones de recursos y estructuras de las organizaciones pequeñas hasta los procesos de planeación y gestión de grandes corporaciones.
“Las multinacionales te dan un aprendizaje muy grande: organización, indicadores, desafíos, trabajo en equipo y una perspectiva más global”, explica.
La combinación entre ingeniería y negocios ha sido una constante en su carrera. Para Barletta, comprender una tecnología es tan importante como entender las necesidades del cliente, la rentabilidad de los proyectos y las condiciones que determinan su adopción en el mercado.
Su interés por compartir conocimientos también lo llevó a convertirse en Distinguished Lecturer de ASHRAE, una experiencia que considera uno de sus logros personales y académicos. Más allá de las conferencias impartidas, destaca la exigencia de desarrollar contenidos técnicos, someterlos a evaluación y mantenerse preparado para transmitir conocimientos a profesionales de distintos países.
De los CFC a los refrigerantes naturales
Pocas experiencias ilustran mejor la evolución del HVAC&R que haber trabajado con varias generaciones de refrigerantes. Barletta comenzó su carrera cuando todavía se utilizaban CFC como el R-12; posteriormente vivió la transición hacia HCFC y HFC, hasta llegar al escenario actual, marcado por la reducción del impacto climático de estas sustancias.
Recuerda que, durante años, los refrigerantes con potencial de agotamiento de ozono igual a cero fueron presentados como soluciones ecológicas, sin considerar suficientemente su potencial de calentamiento global.
“Resolvimos un problema, pero apareció otro: el calentamiento global”, reflexiona.
En su opinión, la Enmienda de Kigali marcó un punto de inflexión para el sector. La reducción gradual de los HFC aceleró el interés por alternativas como el CO2, el propano y el amoniaco, pero también introdujo nuevos desafíos de diseño, operación y seguridad.
La industria, explica, tuvo que familiarizarse con condiciones de trabajo diferentes, desde presiones más elevadas hasta riesgos asociados con inflamabilidad o toxicidad, dependiendo del refrigerante.
“Entonces tuvimos que reaprender”, resume.
Para el directivo, los refrigerantes naturales continuarán ganando terreno, particularmente en grandes superficies comerciales, centros de distribución y plantas de procesamiento. Sin embargo, reconoce que la transición será más compleja en instalaciones pequeñas y en la modernización de sistemas existentes.
Uno de los grandes interrogantes, señala, es el retrofit de los equipos que todavía operan con HCFC e incluso con HFC. La reconversión de estas instalaciones representa una oportunidad considerable para la industria, aunque su viabilidad depende de factores como la capacidad del sistema, el costo de las nuevas tecnologías y las condiciones de operación.
Barletta explica que, mientras los grandes supermercados, centros de distribución y plantas de procesamiento avanzan hacia especificaciones basadas en refrigerantes naturales, los establecimientos de menor tamaño todavía enfrentan decisiones más complejas. En estos casos, la elección puede encontrarse entre alternativas sintéticas de clasificación A1 o A2L, o bien evaluar cuándo será técnica y económicamente conveniente dar el salto hacia los refrigerantes naturales.
El desafío no es únicamente tecnológico. También implica disponibilidad de componentes, inversión inicial, conocimientos especializados y confianza de los usuarios finales.
El valor de la eficiencia frente al precio
Desde su responsabilidad comercial en BITZER, Barletta observa un mercado latinoamericano cada vez más competitivo. A la evolución tecnológica se suma la presencia creciente de fabricantes chinos que ofrecen productos con prestaciones similares a precios considerablemente inferiores, obligando a las empresas tradicionales a demostrar con mayor claridad el valor de sus soluciones.
Para el directivo, esta competencia representa un desafío tanto tecnológico como comercial. Las compañías europeas y estadounidenses deben replantear sus estrategias, fortalecer su presencia regional y encontrar nuevas maneras de comunicar los beneficios de sus productos frente a alternativas que resultan atractivas por su costo de adquisición.
La confiabilidad, la vida útil, el respaldo técnico y el desempeño energético adquieren así un peso decisivo en las conversaciones comerciales.
A su juicio, ni el menor precio de adquisición ni la sostenibilidad por sí sola constituyen argumentos suficientes para justificar una inversión.
“Hoy tenemos que poner todo en la balanza. El cliente necesita entender cuánto va a pagar, cuánto va a ahorrar y cuál será el retorno de su inversión”, señala.
En este sentido, Barletta reconoce que el denominado sello verde todavía no representa un valor agregado suficiente para justificar inversiones considerablemente mayores en mercados como el retail, los centros de distribución y el procesamiento de alimentos. Aunque existe una mayor conciencia ambiental, los compradores necesitan identificar beneficios económicos concretos.
Por ello, la eficiencia energética se convierte en un argumento determinante: permite vincular el desempeño ambiental con ahorros operativos y justificar una inversión inicial superior. De acuerdo con su experiencia, los clientes pueden estar dispuestos a pagar más por una solución sostenible, siempre que el periodo de recuperación de la inversión se mantenga, generalmente, dentro de un horizonte de dos a tres años.
Esta visión resulta particularmente relevante en supermercados y centros de distribución, instalaciones donde la refrigeración representa una proporción considerable del consumo energético. Barletta señala que, en ciertos establecimientos, puede concentrar alrededor del 75 % de la demanda de energía, lo que convierte a estos sistemas en uno de los principales puntos de atención para cualquier estrategia de optimización.
Barletta conoce de cerca ese mercado. Su experiencia le ha permitido observar cómo la falta de mantenimiento y optimización puede deteriorar progresivamente el desempeño de los sistemas, incluso cuando fueron diseñados originalmente bajo criterios de eficiencia.
En ese sentido, considera que una de las mayores oportunidades está en mejorar las instalaciones existentes y demostrar que las inversiones en tecnología pueden traducirse en ahorros operativos medibles.
La digitalización cambia las reglas
La transformación del sector también se refleja en la manera de operar los sistemas. Para explicar esta evolución, Barletta recurre a la analogía de una pirámide tecnológica, que comienza con los componentes fundamentales de la refrigeración: compresores, condensadores y evaporadores.
En un segundo nivel aparecen los controles electromecánicos, como presostatos y dispositivos para regular presión, flujo o corriente. Posteriormente, la industria incorporó la electrónica, con sensores, transductores y controladores que permitieron alcanzar mayores niveles de precisión y automatización.
Sin embargo, para Barletta, esa evolución no termina con la sustitución de componentes mecánicos por dispositivos electrónicos. La siguiente etapa consiste en lograr que todos estos elementos intercambien información y formen parte de una gestión integral de las instalaciones.
“Ya no es suficiente que el control sea electrónico. Necesitamos que los controles se comuniquen entre sí”, explica.
En la parte superior de esa pirámide se encuentran la conectividad, la integración de sistemas y el aprovechamiento de los datos. La conectividad permite integrar refrigeración, aire acondicionado, iluminación, seguridad y otros sistemas del edificio, facilitando una gestión energética más completa.
El monitoreo remoto, las alarmas, la recopilación de datos y las herramientas predictivas abren nuevas posibilidades para anticipar fallas, identificar desviaciones de consumo y programar intervenciones de mantenimiento.
La información obtenida permite, además, establecer líneas base de consumo energético, analizar tendencias de operación y desarrollar estrategias de mantenimiento predictivo, con una visión más amplia del desempeño de los edificios y sus instalaciones.
Esta evolución tecnológica es también una de sus principales motivaciones personales. Lejos de considerar concluida su etapa de aprendizaje, Barletta encuentra en la digitalización y la inteligencia artificial nuevas razones para mantenerse actualizado.
ACAIRE: articular esfuerzos para transformar la industria
Su trabajo como presidente de ACAIRE representa otra dimensión de su trayectoria. Desde el ámbito gremial, Barletta destaca la importancia de vincular a empresas, instituciones públicas, organismos internacionales y centros de formación para impulsar proyectos que difícilmente podrían desarrollarse de manera aislada.
La asociación ha participado en iniciativas de capacitación, estudios de mercado, proyectos demostrativos y actividades de transferencia tecnológica, mediante la colaboración con distintas agencias de cooperación y entidades relacionadas con la implementación del Protocolo de Montreal.
Para Barletta, el principal valor del trabajo gremial está en su capacidad de articular recursos y convertirlos en iniciativas que contribuyan al desarrollo del sector.
Sin embargo, reconoce que todavía existen desafíos importantes en materia de regulación, inspección y certificación.
Contar con normas y reglamentos es necesario, sostiene, pero su efectividad depende de que existan profesionales capacitados y mecanismos que permitan verificar su cumplimiento en las instalaciones.
A estos desafíos se suma la necesidad de generar condiciones económicas que faciliten la adopción de nuevas tecnologías. Barletta señala que en Colombia existen incentivos y beneficios tributarios vinculados con inversiones en eficiencia energética, los cuales pueden contribuir a mejorar la rentabilidad de los proyectos. No obstante, también reconoce que persisten reservas entre algunos inversionistas debido a los plazos para materializar dichos beneficios y a la incertidumbre sobre la continuidad de las disposiciones fiscales.
Desde su perspectiva, uno de los objetivos debe ser reducir el impacto del CAPEX (gasto de capital o inversión inicial), particularmente en proyectos que incorporan refrigerantes naturales y que pueden requerir una inversión superior a la de las soluciones convencionales.
Para acelerar esta transición, considera necesario combinar incentivos económicos, proyectos demostrativos, centros de formación y mecanismos de inspección que promuevan el cumplimiento de las disposiciones técnicas.
En este último aspecto, insiste en que la regulación necesita acompañarse de una estructura de vigilancia efectiva. La disponibilidad de inspectores calificados y la verificación de las instalaciones son fundamentales para que las normas se traduzcan en mejores prácticas de seguridad, operación y manejo de refrigerantes.
La formación técnica, el desafío pendiente
Si hay un tema que Barletta considera determinante para el futuro del HVAC&R latinoamericano, es la preparación del talento humano.
La adopción de refrigerantes naturales ha avanzado entre fabricantes, ingenieros y desarrolladores de grandes proyectos, pero ese conocimiento todavía no llega de manera suficiente a todos los técnicos responsables de instalar, operar y mantener los sistemas.
La preocupación es concreta: cuando una empresa considera incorporar una nueva tecnología, una de sus primeras preguntas es quién podrá atenderla cuando requiera mantenimiento o reparación.
“Podemos tener la tecnología, pero necesitamos personas preparadas para trabajar con ella”, advierte.
Aunque la disponibilidad de componentes y refacciones ha mejorado, Barletta recuerda que hace algunos años conseguir determinados repuestos para sistemas de CO2 representaba una dificultad considerable. Actualmente existen mayores alternativas en el mercado, pero persisten barreras asociadas con la capacitación, la inversión y la resistencia frente a tecnologías que implican condiciones de operación distintas.
Por ello, propone fortalecer la colaboración entre empresas, asociaciones, instituciones educativas y gobiernos para desarrollar programas de formación, centros de entrenamiento y esquemas de certificación accesibles.
También considera necesario ampliar los apoyos económicos, las becas y los intercambios tecnológicos, particularmente para técnicos y pequeñas empresas que no cuentan con recursos para acceder a capacitación especializada.
En su visión, la transición hacia una refrigeración de menor impacto ambiental solo será viable si avanza acompañada del desarrollo de capacidades técnicas.
Una industria con oportunidades para nuevas generaciones
Después de cuatro décadas de experiencia, Giovanni Barletta mantiene intacta su curiosidad por las nuevas tecnologías. La conectividad, el análisis de datos y la inteligencia artificial le recuerdan que la refrigeración es una disciplina en constante evolución.
Esa transformación también abre oportunidades para quienes comienzan su trayectoria profesional.
Aunque reconoce que el sector todavía enfrenta dificultades para atraer talento joven, considera que existe una demanda creciente de especialistas en ingeniería, diseño, operación, monitoreo, mantenimiento y desarrollo comercial.
La modernización de instalaciones existentes, la adopción de nuevos refrigerantes y la digitalización representan, desde su perspectiva, un campo de trabajo amplio para las próximas generaciones.
Su mensaje es una invitación a descubrir una industria que combina conocimiento técnico, innovación y posibilidades de desarrollo profesional.
Para Barletta, el futuro del HVAC&R no dependerá únicamente de contar con mejores equipos, sino de la capacidad de las personas y las organizaciones para comprenderlos, implementarlos y aprovechar todo su potencial.
The post Giovanni Barletta: cuatro décadas de experiencia y una industria en transformación first appeared on Mundo HVAC&R.
,